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Algunos textos sobre Dios y ateísmo

1. Jean-Jacques ROUSSEAU:

“Todo lo que yo siento que es bueno, es bueno; todo lo que yo siento que es malo, es malo. El mejor de todos los casuistas es la conciencia… Conciencia, conciencia, instinto divino, inmortal y celestial voz, guía seguro de un ser ignorante y limitado, juez infalible del bien y del mal, que hace al hombre semejante a Dios.”

(Emilio)

2. Karl MARX:

2.1 “La filosofía hace suya la profesión de fe de Prometeo y no lo oculta: ‘En una palabra, ¡yo odio a todos los dioses!’. Y esta divisa la opone a todos los dioses del cielo y de la tierra porque no reconocen a la conciencia humana como a la divinidad suprema. A los despreciables individuos que se regocijan de que en apariencia la situación civil de la filosofía haya empeorado (en la universidad alemana, con varias destituciones de profesores ateos), ésta, a su vez, les responde lo que Prometeo a Hermes, servidor de los Dioses: ‘Has de saber que yo no cambiaría mi mísera suerte por tu servidumbre. Prefiero seguir a la roca encadenado antes que ser el criado fiel de Zeus.’ En el calendario filosófico, Prometeo ocupa el lugar más distinguido entre los santos y los mártires.”…

Epicuro es el racionalista griego más importante y a quien corresponde el elogio de Lucrecio: ‘ El hombre arrastraba una vida abyecta y desgraciada bajo las rodillas pesadas de la religión… Un griego fue el primero que, alzando el rostro, afrontó al fantasma con ojos mortales… Así, sobre la religión se posa un pie vencedor, la aplasta, y su victoria es nuestra apoteosis’.” (Diferencia de la filosofía de la naturaleza en Demócrito y Epicuro. Tesis doctoral. Prefacio)

2.2 “La alienación religiosa es psicológicamente real, puesto que el hombre se cree dependiente, cree recibir de Dios su existencia, de modo que es dependiente a sus propios ojos, no pude liberarse de la idea de que a él le crearon. Un ser no se considera independiente más que cuando es su propio amo y no es su propio amo más que cuando a sí mismo debe su existencia. Un hombre que vive por la gracia de otro se considera como dependiente. Pero yo vivo completamente por la gracia de otro cuando no solamente le debo el sostenimiento de mi vida sino que, además, es él quien ha creado mi vida, quien es la fuente de mi vida y mi vida tiene necesariamente una razón fuera de ella misma, ya que no es mi propia creación. La creación es una representación difícil de eliminar de la conciencia popular. Esta conciencia no comprende que la naturaleza y el hombre existen por sí mismos debido a que una tal existencia va contra todos los elementos evidentes de la vida práctica… La existencia de Dios significa la inexistencia del hombre, y la inexistencia de Dios significa la existencia del hombre. El ateísmo es la negación de Dios y, mediante esta negación de Dios, plantea la existencia del hombre.”

“Para el hombre socialista, toda la pretendida historia del mundo no es sino la producción del hombre por el trabajo humano, o sea, la transformación de la naturaleza por el hombre; el hombre socialista tiene así la prueba evidente, irrefutable, de su nacimiento desde sí mismo, de su origen.

“En tanto que supresión de Dios, el ateísmo es la llegada del humanismo teórico, igual que, en tanto que supresión de la propiedad privada, el comunismo es la reivindicación de la vida humana real como si fuese su propiedad, reivindicación que es la llegada del humanismo práctico. Dicho de otro modo, el ateísmo es el humanismo propiciado por la supresión de la religión, y el comunismo es el humanismo propiciado por la supresión de la propiedad privada.”

(La ideología alemana)

3. Friedrich NIETZSCHE:

3.1 “En algún apartado rincón del universo vertido centelleantemente en innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que unos animales inteligentes descubrieron el conocimiento. Fue el minuto más arrogante y más falaz de la ‘historia universal’: de todos modos sólo fue un minuto. Tras unas pocas aspiraciones de la naturaleza, la estrella se enfrió y los animales inteligentes tuvieron que morir. Alguien podría inventar una fábula similar y, sin embargo, no habría demostrado de un modo satisfactorio hasta qué punto el intelecto humano constituye en la naturaleza una excepción lamentable, vaga, fugitiva, inútil y arbitraria. Hubo eternidades en las que él no existía; si vuelve a desaparecer no habrá pasado nada. En efecto, el intelecto en cuestión no tiene otra misión más amplia que trascienda la vida humana. Es simplemente humano y sólo su poseedor y su productor se lo toman tan patéticamente como si los goznes del mundo giraran sobre él. Ahora bien, si pudiéramos ponernos de acuerdo con los mosquitos, veríamos que también ellos se mueven por el aire con el mismo ‘pathos’ y que perciben en sí mismos el centro volante de este mundo. En la naturaleza nada es tan rechazable e insignificante que, mediante un pequeño hálito de esta fuerza del conocer, no se hinche como un odre.“

(Verdad y mentira en sentido extramoral)

3.2 “Inventar fábulas acerca de ‘otro mundo’ distinto de éste no tiene sentido, presuponiendo que no domine en nosotros un instinto de calumnia, de empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos venganza de la vida con la fantasmagoría de otra vida distinta de ésta, “mejor” que ésta.”

(El crepúsculo de los ídolos)

3.3 “Los juicios de valor caballeresco-aristocráticos tienen como presupuesto una constitución física poderosa, una salud floreciente, rica, incluso desbordante, junto con lo que condiciona el mantenimiento de la misma: la guerra, las aventuras, la caza, las danzas, las peleas y, en general, todo lo que la actividad fuerte, libre y regocijada lleva consigo… El modo sacerdotal de valorar tiene otros presupuestos: las cosas les van mal cuando aparece la guerra. Son los más impotentes,… los máximos odiadores de la historia universal. Tomemos el máximo ejemplo: los judíos, ese pueblo sacerdotal que no ha sabido tomar satisfacción de sus enemigos y dominadores más que con una radical transvaloración de los valores propios de éstos. Han sido los judíos los que se han atrevido a invertir la identificación aristocrática de los valores (bueno = noble = poderoso = bello = feliz = amado de Dios) y han mantenido con los dientes del odio más abismal, el de la impotencia, esa inversión, a saber: ‘los miserables son los buenos, los pobres, los impotentes, los bajos, los que sufren, los indigentes, los enfermos, los deformes son los únicos benditos de Dios, en cambio, vosotros, los nobles y violentos, sois para toda la eternidad los malvados, los crueles y lascivos, los insaciables, los ateos, los malditos y condenados’. Sabemos quien ha recogido la herencia de esa transvaloración judía (los cristianos)-. Con los judíos comienza en la moral la rebelión de los esclavos, que tiene una historia bimilenaria…

Algunos textos sobre Dios y ateísmo

“Resulta imposible no reconocer en la base de las razas nobles al animal de rapiña, la magnífica bestia rubia, que vagabundea codiciosa de botín y de victoria… La profunda y glacial desconfianza que el alemán continúa inspirando también ahora, tan pronto como llega al poder, representa aún un rebrote de aquel terror inextinguible con que durante siglos contempló Europa el furor de la rubia bestia germánica… (Por su parte,) los descendientes de toda esclavitud europea y no europea, y en especial de toda población prearia, ¡representan el retroceso de la humanidad!... Son una vergüenza del hombre y representan más bien una sospecha, un contraargumento contra la cultura…

“Exigir de la fortaleza que no sea un ‘querer dominar’, una sed de enemigos y de triunfos, es tan absurdo como exigir de la debilidad que se exteriorice como fortaleza… Del mismo modo que la moral del pueblo separa al rayo de su resplandor (como si el primero fuera el ser y el segundo el hacer), así también separa la fortaleza de sus exteriorizaciones, que pudieran ser de otro tipo. Pero no hay ningún “ser” distinto y detrás del hacer, del actuar… el hacer es todo. El fuerte no es libre de ser débil como el ave de rapiña no lo es de ser cordero.

“…Los oprimidos, los pisoteados, los violentados se dicen, movidos por la vengativa astucia propia de la impotencia: ‘Seamos distintos de los malvados, seamos buenos’, y bueno es todo el que no viola, el que no ofende a nadie, el que no ataca, el que no salda cuentas, el que remite la venganza a Dios. Ese Dios que permanece oculto, igual que ellos, y evita al malvado, exige poco de la vida, lo mismo que los pacientes, los humildes, los justos… los débiles. ¡Cómo si la debilidad del débil fuese un mérito!

(La genealogía de la moral, I)

3.4 “…La fe cristiana es desde el principio sacrifico: sacrificio de toda libertad, de todo orgullo y de toda autocerteza del espíritu; a la vez sometimiento, escarnio y mutilación de sí mismo. Hay crueldad y autocastración en esa fe, exigida a una conciencia reblandecida, compleja y muy mimada… Los hombres modernos, embotados con la nomenclatura cristiana, no sienten la horrorosa superlatividad de la fórmula ‘Dios en la cruz’ Nunca ni en ningún lugar había existido hasta ese momento una audacia igual en dar la vuelta a las cosas, algo tan terrible, interrogativo y problemático como esa fórmula.”

(Más allá del bien y del mal)

3.5 “¿No habéis oído hablar de ese hombre loco, que, en pleno día, encendía una linterna y echaba a correr por la plaza pública, gritando sin cesar: Busco a Dios, busco a Dios? Como allí había muchos que no creían en Dios, su grito provocó hilaridad: -Qué, ¿se ha perdido Dios?, decía uno. -¿Se ha perdido como un niño pequeño?, decía otro. - ¿O es que se ha escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Ha emigrado? Así gritaban y reían en confusión. El loco se precipitó en medio de ellos y los traspasó con su mirada. -¿Dónde se ha ido Dios? Yo os lo voy a decir, les gritó. ¡Nosotros le hemos matado. Vosotros y yo! ¡Todos nosotros somos sus asesinos!... Entro tiempo el delito contra Dios era el máximo delito, pero Dios ha muerto y con Él han muerto también esos delincuentes. ¡Ahora lo más horrible es delinquir contra la tierra!

“Zaratustra habló así al pueblo: ‘Yo os enseño al superhombre. El hombre es algo que debe ser superado… El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! ¡Yo os conjuro, hermanos míos! Permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobre-terrenales! Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, son moribundos y están, ellos también, envenenados, la tierra está cansada de ellos. ¡Ojalá desapa-rezcan!’… Sólo donde hay vida hay también voluntad: pero no voluntad de vida, sino voluntad de poder. Muchas cosas tiene el viviente en más alto aprecio que la vida, y en su apreciar mismo habla la voluntad de poder.”

(Así habló Zaratrustra)

3.6 “Prometo la llegada de una época trágica. Debemos estar preparados para una larga serie de demoliciones, de ruinas, de subversiones, habrá guerras como no se conocieron jamás en el mundo. Europa se sumirá en sombras muy pronto, asistimos a la ascensión de una marea negra. Se prepara, gracias a mí, una catástrofe cuyo nombre sé, un nombre que no diré jamás… Toda la tierra se estremecerá en convulsiones. En breve llegará el nihilismo.

“Pero esto no es más que el efecto, la manifestación exterior de una crisis más profunda, totalmente interna, pues el pensamiento precede a la acción como el relámpago al trueno”.

(Ecce homo)

4. Adolf HITLER:

4.1 “El cristianismo no es una religión natural de los germanos; es una religión importada y que no corresponde a su genio propio. El cris­tianismo es una religión contra la ley natural, una protesta contra la naturaleza. Llevado a su lógica extrema, el cristianismo significaría la cultura sistemática del deshecho humano”

5.2 “Nosotros haremos una juventud ante la cual el mundo temblará. Una juventud violenta, imperiosa, intrépida, cruel. Es así como yo la quiero. Sabrá soportar el dolor. No quiero en ella nada de débil ni de tierno. Quiero que tenga la fuerza y la belleza de las fieras jóvenes... Así purgaré yo la raza de los miles de años de domesticación y obediencia. Así la devolveré a la inocencia y la nobleza de la naturaleza…, la única ciencia que exigiré a estos jóvenes es el dominio de ellos mismos. Aprenderán a dominar el temor. He aquí el primer grado de mi orden, el grado de la juventud heroica. De él saldrá el segundo grado, el del hombre libre, del hombre que es la medida y el centro del mundo, del hombre creador, del hombre-dios. En mis escuadras, el hom­bre-dios, la figura espléndida del ser que no toma órdenes más que de sí mismo, será una imagen del culto y preparará la juventud a la etapa futura de la madurez viril.”

(Cit. En Valverde, C. Génesis, estructura y crisis de la modernidad, p. 311)

5. Umberto ECO:

Algunos textos sobre Dios y ateísmo

5.1 “Huye, Adso, de los profetas y de los que están dispuestos a morir por la verdad porque suelen provocar también la muerte de muchos otros… Quizás la tarea del que ama a los hombres consista en lograr que éstos se rían de la verdad, lograr que la verdad ría porque la única verdad consiste en aprender a liberarnos de la insana pasión por la verdad… Nunca he dudado de la veracidad de los signos, Adso, son lo único que tiene el hombre para orientarse en el mundo… He sido un testarudo, he perseguido un simulacro de orden, cuando debía saber muy bien que no existe orden en el universo.”

5.2 “Hace frío en el scriptorium, me duele el pulgar. Dejo este texto no sé para quién, este texto que ya no sé de qué habla: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus (de la primitiva rosa no nos queda más que el nombre, no tenemos más que desnudas palabras).”

(El nombre de la rosa)


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