Comentarios (0)

Quo vadis?

ROMA Y LA MISERICORDIA

Henrik Sienkiewicz (1846-1916)
Premio Nobel de Literatura 1905

.../...

Cristo vivió, se entregó para que le crucificaran por la salvación del mundo y resucitó de entre los muertos. Todo esto es perfectamente cierto. Y no veo, en consecuencia, por qué razón hubiera yo de aferrarme a la opinión contraria, ni por qué no habría de levantar a ese Dios un altar, si he de alzarle uno a Serapis, por ejemplo. Y hasta creo que no me sería difícil aun el renunciar a los demás dioses, puesto que ningún espíritu razonador cree actualmente en ellos. Pero se conoce que ni aun todo esto satisface a los cristianos. No basta, dicen, honrar a Cristo, menester es también vivir con arreglo a sus enseñanzas; y he aquí que estoy a la orilla de un océano que, según sus mandatos, es necesario atravesar a pie. Y si yo les prometiese hacerlo, comprenderían que tal promesa era un simple conjunto de palabras vacías. Pablo me lo dijo así abiertamente.

Quo vadis?
"no sé cómo los cristianos se las arreglan para vivir, pero sé que donde principia su religión concluye el poder de Roma, concluye la misma Roma, concluye nuestro sistema de vida y concluye la distinción entre vencidos y vencedores, entre ricos y pobres, señores y esclavos; concluye el gobierno, concluye el César, concluye la ley, y el orden del mundo concluye"

Tú sabes cuánto amo a Ligia y que nada hay que no hiciera por ella. Sin embargo, aun cuando ella lo deseara, no podría yo alzar sobre mis hombros al Soracto o al Vesubio, ni colocar en el hueco de la mano el lago Trasimeno, ni hacer que mis ojos, de negros que son, se volvieran azules como los de los ligios. Deseándolo ella, lo desearía también yo; mas no por eso estaría en mis manos el poder hacerlo. No soy filósofo, mas tampoco soy tan necio como acaso he podido parecerte más de una vez.

Pues bien, te digo lo siguiente: no sé cómo los cristianos se las arreglan para vivir, pero sé que donde principia su religión concluye el poder de Roma, concluye la misma Roma, concluye nuestro sistema de vida y concluye la distinción entre vencidos y vencedores, entre ricos y pobres, señores y esclavos; concluye el gobierno, concluye el César, concluye la ley, y el orden del mundo concluye. Y, sobre todo esto, surge Cristo lleno de una misericordia jamás conocida y de una bondad contraria a los instintos romanos. En realidad, Ligia me interesa más que toda Roma junto con su poder, y ojalá se hundiera el mundo con tal de poderla tener en mi casa. Pero éste ya es otro asunto. Para los cristianos no basta estar de acuerdo con ellos tan sólo con palabras, sino hay que sentir con toda el alma que la verdad está de su parte. Pero yo —y tomo a los dioses por testigos — no puedo hacerlo. ¿Te das cuenta de lo que esto significa? Hay algo en mi naturaleza que se estremece ante esa doctrina. Y aunque mis labios la glorifiquen, y me amolde a sus mandamientos, el alma y la razón me dirían que lo hago por amor a Ligia, y que si no fuera por ella no existiría nada en el mundo más opuesto a mi manera de ser. Y es extraño que un hombre como Pablo de Tarso lo comprenda. Y que se dé cuenta de ello el viejo teurgo Pedro, el más importante de ellos y que fue discípulo de Cristo, a pesar de toda su sencillez y de su bajo origen.

¿Y sabes lo que hacen? Rezar y pedir para mí eso que ellos llaman gracia, pero yo sólo me siento dominado por la inquietud y por una nostalgia creciente con respecto a Ligia.

Te he contado ya que Ligia se marchó en secreto, pero al irse me dejó una cruz que ella misma había formado de varillas de madera de boj. Al despertar la encontré junto a mi lecho. La conservo al presente en mi lararium y todavía, cuando me acerco a ella, no sabría por qué, me parece como si tuviese algo de divino y la miro con temor y reverencia. La amo, porque la mano de Ligia unió las piezas de que se forma, y la aborrezco porque ella es quien nos separa.

.../...


En el Equipo Pedagógico Ágora trabajamos de manera altruista, pero necesitamos de tu ayuda para llevar adelante este proyecto


¿Por qué hacernos un donativo?

COMENTARIOS

(NOTA) Los comentarios pueden enriquecer el contenido de los artículos; sin embargo, reflejan la opinión, sólo y exclusivamente, del comentarista y aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición. Para publicar un comentario es necesario estar registrado.

 

Este artículo aún no tiene comentarios publicados. Puedes ser el primero en darnos tu opinión.

 

Esta web utiliza cookies. Para más información vea nuestra Política de Privacidad y Cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
Política de cookies