Cuentacuentos
Comentarios (0)

El sastre, su familia y el cordero

El lado bueno de las situaciones

José J. Gómez Palacios. Buenos días

Había una vez un mago que daba sabios consejos. Un día fue donde él un pobre sastre, el cual tenía mujer y siete hijos para mantener. Toda la familia vivía en una buhardilla que le dejaban por caridad. Pero los niños eran pequeños, la mujer estaba cansada y la buhardilla era demasiado estrecha. Un desorden, un ruido, una suciedad que no se podía más. ¡No podía ni siquiera coser un traje! Un niño le robaba la aguja, otro el hilo, un tercero le ensuciaba la tela: ¡Un desastre!

Consejos a un sastre sin paz
Le parecía un milagro encon¬trar la buhardilla tan tranquila. En comparación con los balidos del cordero, los chillidos de los niños parecían una música. Jamás se había sentido tan feliz

El mago escuchó los lamentos del sastre y después le dijo:

- Vete al mercado, compra un cordero y súbelo a casa, a tu buhardilla.

El sastre pensó que aquel consejero era un poco tonto. Sin embargo, quiso probar y obedeció. Recogió sus ahorros, fue al mercado, compró el cordero y se lo llevó a casa. El cordero tomó posesión de la casa, como uno más... Saltaba de un lado a otro, esparcía su olor y su estiércol... Al cabo de pocos días la buhardilla estaba reducida a un establo, y allí había tal hedor que el sastre, mas desesperado que nunca, corrió de nuevo donde el mago a pedirle ayuda.

- Regresa al mercado y vende el cordero, sentenció el mago.

El sastre no esperó que se lo dijera dos veces. Corrió a casa y, en un abrir y cerrar de ojos, se deshizo de la bestia maloliente. Regresando después a la buhardilla, le parecía un milagro encon­trarla tan tranquila. La mujer había lavado el piso, y, en comparación con los balidos del cordero, los chillidos de los niños parecían una música. Jamás se había sentido tan feliz.


En el Equipo Pedagógico Ágora trabajamos de manera altruista, pero necesitamos de tu ayuda para llevar adelante este proyecto


¿Por qué hacernos un donativo?

COMENTARIOS

(NOTA) Los comentarios pueden enriquecer el contenido de los artículos; sin embargo, reflejan la opinión, sólo y exclusivamente, del comentarista y aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición. Para publicar un comentario es necesario estar registrado.

 

Este artículo aún no tiene comentarios publicados. Puedes ser el primero en darnos tu opinión.

 

Esta web utiliza cookies. Para más información vea nuestra Política de Privacidad y Cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
Política de cookies