AMAZING GRACE
Aprobación de la abolición de la esclavitud
Volver atrás
Por José Alfredo Elía Escenas
CAMBIAR EL MUNDO
Pitt: Discúlpeme Señor
Wilberforce: ¿Usted leyó mi carta?
Pitt: El hombre que escribió esa carta no era usted. Fue escrita por un predicador fanático que se metió en su cabeza.
Wilberforce: No
Pitt: ¿Por lo que él respondió?
Wilberforce: ¿Quién?
Pitt: Dios. Iba a preguntarle si se dedicaba a la política o a la religión.
Wilberforce: Siempre es demasiado directo, Billy.
Pitt: Necesito saber urgentemente donde miente su corazón, Wilber.
Wilberforce: ¿Qué urge?
Pitt: Yo… estoy planeando convertirme en primer ministro.
Wilberforce: Algún día.
Pitt: No, quiero decir que pronto, muy pronto. […] Quiero que esté a mi lado, Wilber. Hasta el final.
Wilberforce: ¡Usted leyó mi carta pero no tomó en consideración ni una sola palabra!
Pitt: Te tendría en mi gobierno en cualquier cargo que escogieses.
Wilberforce: Billy, nadie con nuestra edad jamás ha tomado el poder.
Pitt: Eso explica porque somos tan jóvenes para percibir que ciertas cosas son imposibles y las haremos de cualquier manera. Necesito una respuesta Wilber. ¿Intenta utilizar su linda voz para alabar al Señor, o para cambiar el mundo?
MUERTE DE WILLIAM PITT
Pitt: Tengo miedo, Wilber
Wilberforce: ¿De qué?
Pitt: En este momento desearía tener su fe. No más excusas ahora, Wilber. Acabe con ellas.
DESPUÉS DE LA NOCHE VIENE EL DÍA
Bárbara: ¿Es este el final de la historia?
Wilberforce: ¿Cree que no?
Bárbara: ¡No!
Wilberforce: ¿Por qué cree que no?
Bárbara: Porque después de la noche viene el día. La gente no tiene miedo ahora que estamos ganando la guerra con Francia. Y cuando el pueblo pierde el miedo, redescubre su propia compasión.
Wilberforce: Entonces la compasión regresó a sus conciencias.
Bárbara: Y usted todavía tiene pasión. Eso es lo que más importa.
|